Si tuviéramos la capacidad de leer al revés lo que nos dicen cada día prensa, radio y televisión, nuestra conclusión sólo podría ser una: en este país los acontecimientos nos atropellan, peor aún, nos devoran sin posibilidad alguna de reacción, sin que podamos eludir la fuerza vertiginosa de una corriente que nos arrastra hacia el abismo. Y es ahí, precisamente ahí, donde podemos apreciar en toda su magnitud la ausencia de liderazgo que nos aqueja.
martes, 18 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
Adversidad
¿Qué cosa es la adversidad? Pessoa cita una frase de Heine que no conozco por la sencilla razón de que no he leído a Heine: “Después de las grandes tragedias –dice Pessoa que dice Heine–, acabamos siempre por sonarnos”. Y en esas estamos: sonándonos.
martes, 11 de mayo de 2010
Vacio
¿Cómo hacer un espacio donde todos quepamos? Comencemos por pensar el término de la tragedia que vivimos como el fin de un ciclo histórico más que como el triunfo en una batalla mediocre sin oficio ni beneficio. ¿Para qué se quiere llegar a la paz? El gobierno y los grupos de delincuentes que pretenden dominar a la sociedad han convertido a la paz en una escenografía para Hollywood. Detrás de los cascarones de palabras que nos lanzan encima cada día, sólo hay un vacío. Pero la paz es una palabra que tiene contenidos. Uno de ellos es la justicia. Dentro de la justicia opera la reparación a las víctimas. Se fomenta el miedo para que el país caiga con los ojos cerrados en manos de la delincuencia organizada, para que esa paz de cartón que se ofrece sea deseable. Pero ahí no hay nada. Ahí lo único que existe es la entrega de los mecanismos jurídicos y de seguridad del estado a un grupo criminal que tendría que estar sometido al imperio de la justicia. Bajo el imperio equívoco de los gobiernos, del sistema, el país ha retrocedido en su espacio ético hasta un sitio del cual le va a ser imposible salir. Mediante un manejo ambiguo de las palabras, los gobiernos logran convertir al crimen en la paz, y a los criminales en los agentes de la justicia. Y la política se le entrega con las manos atadas.
jueves, 6 de mayo de 2010
Promesas
Necesitaríamos que alguno de nuestros grupos políticos hablara en un presente progresivo (“lo que hemos venido haciendo”), porque, en ese tal, no tendrían cabida las promesas. Nosotros estamos hasta el tope de promesas. Quienes las hacen están habitualmente ubicados en el sitio donde se desenvuelve el poder, y desde allí prometen que trabajarán, que harán lo que no hicieron. Cualquiera se pregunta: ¿por qué no lo hicieron en el momento en que debieron hacerlo? ¿Qué es lo que ahora vienen a decirnos?
martes, 4 de mayo de 2010
Vergüenza
Las Noches de las Mil y Una Noches, escritas por Mahfuz, donde un grupo de corruptos es sustituido en el gobierno por otro y otro y otro, hasta seis veces, es una sucesión interminable de venganzas, ejecuciones y asesinatos que no conducen a nada distinto que a la lapidaria sentencia del loco: “¡Ay de la gente que esté bajo un gobernante que no posea el sentido de la vergüenza!”.
lunes, 3 de mayo de 2010
domingo, 2 de mayo de 2010
Pensar
A medida que pasan los años y cambian las costumbres y las carreteras, comienzan a desaparecer entre nosotros algunos oficios importantes. Desapareció, por ejemplo, el oficio de “Pomponio, ¿quiere queso?”, que era básico para la diversión de los estudiantes de comienzos del siglo pasado, y no fue sustituido por otro, salvo que consideráramos como tal el de vicepresidente de la República, que muestra las mismas contradicciones y tiene iguales necesidades.
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